jueves, 25 de febrero de 2010

Castro y Chávez, beneficiados por Política Exterior Mexicana

* LA 'NUEVA OEA' SIN EU Y CANADA, LEGITIMA LAS DICTADURAS

* LA ACTUAL 'OEA' CONDENA A CASTRO Y CHAVEZ POR VIOLAR DERECHOS 

* ESTA SEMANA: REPRESION Y MUERTE EN CUBA; REPORTE CONTRA CHAVEZ


Crear una "nueva OEA" sin la participación de Estados Unidos y Canadá, no es en sí mismo un avance sino que puede convertirse en un grave retroceso político:

1.- Sólo beneficia a la dictadura castrista,

2.- Da carta de naturalización a la cotidiana violación de los derechos humanos fundamentales que se está dando en países con gobiernos de ideología declaradamente comunista, como Cuba Venezuela, por ejemplo, y

3.- Parece confirmar la orientación socialista o socialdemócrata de su política exterior que ha asumido el actual gobierno mexicano que encabeza Felipe Calderón, en contradicción con la membresía demócrata-cristiana del partido que lo llevó al poder.

En efecto, en Cancún se realizó una reunión de Presidentes. Ahí, el gobierno de Felipe Calderón encabezó la demanda de crear un nuevo organismo que aglutine a los países latinoamericanos, pero sin el concurso de Estados Unidos y Canadá

Esta propuesta, que se ha presentado como un triunfo, parece en realidad un retroceso. Para quienes han olvidado la historia, debemos recordar que hace 48 años, en Punta del EsteUruguay, se llevó a cabo la Octava Reunión de Consulta de Ministros de la Organización de Estados Americanos y durante ella se acordó la expulsión del gobierno castrista de ese organismo, en virtud de la incompatibilidad de los principios libertarios y propósitos del Sistema Interamericano.

La junta se llevó a cabo en enero de 1962, quizá cuando muchos de nosotros no nacíamos o éramos muy pequeños.

Las claras violaciones a los derechos humanos practicadas por la dictadura de los hermanos Castro --Fidel y Raúl--, debido a la orientación declaradamente marxista-leninista de su gobierno, motivó que el régimen impuesto por la vía armada en Cuba, fuera expulsado de la OEA.

No fue una acción en contra del pueblo cubano, sino contra la dictadura castrista.

A partir de ahí, en forma reiterada, la consuetudinaria violación de los derechos humanos por parte de la dictadura castrista, fue documentada, sancionada y condenada por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

La susodicha Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA no únicamente condenó a Cuba, sino a otros gobiernos, de acuerdo a las denuncias, las investigaciones realizadas por los especialistas y las evaluaciones finales de sus miembros, que aparecen en sus denominados "Reportes".

La defensa de los derechos fundamentales llevó últimamente a la misma Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA a condenar, por ejemplo, las prácticas del gobierno de Hugo Chávez. Sin ir más lejos, precisamente hoy, jueves 25 de febrero de 2010, dió a la luz pública un voluminoso Reporte de 319 páginas, en el que se da cuenta de que en Venezuela "Se está utilizando el poder punitivo del Estado para intimidar o sancionar a personas en virtud de su opinión política".

El mismo Reporte de la OEA manifiesta las claras violaciones a la libertad de las personas en el ejercicio de sus derechos, como el de expresarse, como el de divulgar ideas e informaciones, y cómo "existe un patrón de impunidad en los casos de violencia" ejercida contra personas que disienten del gobierno marxista-leninista de Chávez.

Hay que recordar que incluso en Venezuela, el gobierno de Chávez ha prohibido la difusión y lectura de obras como El Principito y El Quijote de la Mancha, por considerarlas "subversivas". 

Los Reportes por la violación de los derechos humanos, molestan a los gobiernos dictatoriales. Por ello el pueblo venezolano ha demandado la presencia de comisionados de la OEA que den cuenta independiente de la violación a sus derechos por parte de Chávez, tal y como lo revela la fotografía que reproducimos, de una de las tantas marchas contra el dictador venezolano. Es por ello que una "nueva OEA sin Estados Unidos y Canadá", puede producir dos efectos inmediatos de caracter negativo:

A) Da carta de naturalización a los dictadores en medio de gobiernos democráticos, y

B) Busca eliminar la vigilancia en el respeto a los derechos humanos.

El pretexto es "la unidad".

Curiosa, significativamente, la proclamación de "la nueva OEA sin Estados Unidos y Canadá", llegó en el mismo momento en que la dictadura castrista era condenada por Estados Unidos y los países Europeos, debido a la muerte de un reconocido defensor de los derechos humanos en CubaOrlando Zapata Tamayo, el martes 23 de febrero de este año, luego de una huelga de hambre durante 80 días.

Por si no bastara con lo anterior, los Castro ordenaron la detención de decenas de opositores, durante el miércoles 24, con el propósito de que no acudieran a los funerales de Zapata Tamayo.

Es evidente que todo este tipo de acciones ya no serían ni investigadas, ni sancionadas por una "nueva OEA sin Estados Unidos y Canadá", puesto que los CastroChávezEvo Morales, los Kirchner y demás crearían instituciones a modo, a su favor,  para su beneficio. Sin nadie que los "regañe". 

Como se puede, pues, observar, las perjudicadas serían o serán las personas. 

Ahora, los dictadores van a ser juez y parte en materia de derechos humanos. 


perezstuart@gmail.com







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